22 Jun Las empresas pierden el interés por incorporar coches eléctricos a sus flotas
Según este estudio de BNP Paribas, apenas un 4% de las empresas europeas prevén subirse al carro de la movilidad eléctrica en los tres próximos años, cuando en 2010 este porcentaje se situaba en el 21%. Los principales motivos de este retraimiento vendrían dados por la falta de adaptación de los vehículos eléctricos a las necesidades de la empresa, su escasa oferta en lo referente a tamaño y autonomía (las empresas hablan de 300 kilómetros como autonomía mínimamente operativa), la falta de información sobre aspectos como la vida de la batería, la carencia de redes de reparación, su discutible valor residual, etc. Y todo ello, pese al plan de ayudas que, según Industria, permitirá que en 2014 circulen 250.000 eléctricos en nuestro país. También la intención de compra de híbridos se ha visto rebajada en un 47%. En este sentido, los beneficiados son los vehículos de combustión de bajo consumo. Estos datos se producen en un momento de parón en el crecimiento económico, con una tasa de paro que puede alcanzar el 21% en 2012, y tras un primer semestre de matriculaciones en caída libre en el canal de particulares. Sin embargo, el vehículo de empresa ha repuntado hasta un 20,2%, y se espera que, en los tres próximos años, las flotas aumenten cerca de un 18%. El renting gana terreno entre las pymes, se incrementa la externalización del mantenimiento de los vehículos corporativos, y sube el interés por la reducción de CO2.