LEAR esconde sus cartas

LEAR esconde sus cartas

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ.- El comité convoca la primera movilización para el 1 de octubre y reclama el apoyo de la Comunidad y de los ayuntamientos de Logroño, Agoncillo, Arrúbal y Murillo

DOS NEGOCIOS PERDIDOS

Cuáles. El montaje completo de los asientos de coches Mercedes (planta de Vitoria) y Ford (fábrica de Almussafes Valencia). Según el comité de empresa, ambas líneas tenían que haber empezado a operar en El Sequero a finales del 2012.

Qué implicaban. Hacer unas «importantes» inversiones para preparar la factoría riojana (ahora sólo desarrolla labores de cosido).

Por qué se pierden. «Por los altos costes no sólo de producción sino de transporte», según los representantes sindicales.

«Siguen en lo mismo: que vamos a cerrar, pero no nos dicen ni en qué condiciones, ni cómo, ni cuándo». El presidente del comité de empresa de la factoría de LEAR en Arrúbal, Luis María Miguel Rodríguez, sintetizó ayer con esta frase los resultados del tercer encuentro mantenido entre los representantes de los trabajadores y los responsables de la multinacional norteamericana.

Una reunión en la que el comité de empresa acordó por unanimidad convocar una concentración en El Espolón de Logroño, el próximo 1 de octubre (a las doce del mediodía), así como solicitar «la implicación y el apoyo» de los Ayuntamientos de Logroño, Agoncillo, Arrúbal y Murillo, localidades en las que se residen los 305 trabajadores afectados por la amenaza de cierre de la planta.

Asimismo, Miguel Rodríguez reclamó al Gobierno «que se ponga en contacto con nosotros porque, aunque el presidente del Ejecutivo se refirió a la situación de la factoría en el discurso del día de San Mateo, echamos en falta que todavía no hayan pedido que nos reunamos con ellos para explicarles de primera mano nuestra posición».

El portavoz de la plantilla añadió que la parte sindical solicitó ayer a los directivos de la corporación que en la nueva reunión que mantendrán el próximo martes les faciliten los balances económicos de los últimos tres años. En este sentido, Miguel Rodríguez incidió en que la factoría riojana «siempre ha dado beneficios y con parte de ellos están enjugando las pérdidas que arroja la planta de Épila, en Zaragoza, que siempre está en números rojos». En su opinión, cerrar Logroño y mantener la planta aragonesa «sólo se puede entender por una razón de estrategia empresarial, ya que Épila se dedica a producir asientos para Opel, es decir, General Motors, la matriz».
Los delegados sindicales reiteraron a la dirección que su única prioridad es el mantenimiento de los 305 empleos, para lo cual exigieron un plan de inversión que garantice la continuidad de la factoría. Por último, Miguel Rodríguez denunció que los ánimos de los trabajadores «están por los suelos». «Es una situación muy dolorosa; aquí hay matrimonios, hermanos… y la gente cada vez está más ‘tocada’ psicológicamente», denunció.