28 Mar Los empresarios exigen a Zapatero que la sucesión no le distraiga de las reformas
M. J. ALEGRE / A. CARAZO Los empresarios exigieron a Zapatero que ni el debate sucesorio en el PSOE ni motivaciones electorales le distraigan del proceso de reformas emprendido. Abrió el fuego Emilio Botín, presidente del Santander, y le secundaron otras muchas voces, entre ellas las de los dirigentes de las grandes constructoras, Juan Miguel Villar-Mir, de OHL, y Rafael del Pino, de Ferrovial. Con la imagen en la retina del primer ministro portugués, José Socrates, y la posibilidad de que ese país se vea abocado a un rescate financiero por las irreconciliables diferencias políticas sobre los planes de ajuste, los dirigentes pidieron al líder socialista español que aparte de sus inquietudes el calendario político. Al proponerle centrarse en el objetivo de la salida de la crisis y el retorno al crecimiento sostenido, consideraron poco oportuno un adelanto electoral. Estos planteamientos surgieron durante el encuentro en la Moncloa del presidente del Gobierno con 40 responsables de las principales compañías. A su término, Zapatero declaró a los periodistas que «las reformas no están condicionadas ni por el calendario político ni por otras circunstancias». El jefe del Ejecutivo reconoció que la práctica totalidad de las intervenciones empresariales le habían urgido «celeridad y profundidad» en los cambios comprometidos y en los que ya se encuentran en marcha. A esta cita, segunda edición de la convocada el pasado noviembre, se incorporaron, además de algunas nuevas empresas, el presidente de CEOE, Joan Rosell. Y del encuentro salió la iniciativa de las grandes sociedades de convocar 30.000 becas para formar a jóvenes desempleados de baja cualificación durante un periodo de seis meses. César Alierta, presidente de Telefónica, se encargará de coordinar las propuestas y el Banco Santander, por boca de Emilio Botín, apuntó una primera oferta de 2.000 puestos. Las pymes podrán participar a través de CEOE. El jefe del Ejecutivo recibió a los grandes empresarios arropado por los vicepresidentes primero y segundo del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Salgado. Explicó que estos encuentros le sirven para tomar el pulso de los mercados, por el contacto directo que estos líderes y sus equipos tienen con los inversores internacionales. «Ellas son las empresas que están en el mundo», reconoció. Más tranquilos Celebró Zapatero el mejor clima de las últimas semanas, reflejado en una significativa rebaja de la prima de riesgo, o coste de la financiación que pagan tanto el Estado como las compañías españolas, porque el diferencial con el bono alemán a diez años se ha visto recortado en cien puntos básicos. «Hoy podemos estar más tranquilos», aseguró, pese a las recientes tensiones generadas por la crisis portuguesa. Y emplazó a los dirigentes para examinar los avances conseguidos cuando transcurran tres meses. «No podemos bajar la guardia», fue la respuesta que los empresarios dieron a la comunicación inicial, en la que Zapatero se mostró satisfecho de los logros obtenidos en la reducción del déficit, y de los planes de reconversión de las cajas de ahorro. El presidente del Gobierno enumeró después los objetivos inmediatos de su programa de reformas -adelantados la víspera en el Consejo Europeo- pero tuvo la habilidad de dejar que fuera el presidente de CEOE el encargado de exponer las conversaciones sobre negociación colectiva. De las palabras de Joan Rosell dedujeron los asistentes que «se introducirá más flexibilidad en las relaciones laborales, con cambios profundos que permitirán ganar competitividad». Y también que, si nada se tuerce, habrá acuerdo con los sindicatos en el plazo, prorrogado por el Gobierno, que permitirá aprobar la norma en Consejo de Ministros antes de que concluya el mes de abril. Frente a la posición de Rosell, que se mostró «esperanzado en el acuerdo», alguno de los empresarios no ocultó posteriormente sus reticencias y se declaró partidario de «esperar y ver», para comprobar la reforma de la negociación colectiva genera un marco que permita a las sociedades adaptarse a circunstancias económicas cambiantes. Zapatero anunció a los asistentes que el próximo viernes aprobará el Gobierno una reforma en profundidad del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) para facilitar la internacionalización de las empresas que necesitan apoyos para salir al exterior. Y pidió a las grandes compañías que apadrinen a las de menor tamaño, y en particular a las operan en sectores auxiliares, para ayudarles a mejorar la formación de sus empleados y a promocionar sus exportaciones. Respondía así a la queja de las pequeñas y medianas empresas, que no están representadas en estos encuentros. También mencionó el Jefe del Ejecutivo los planes para hacer aflorar el empleo sumergido que, según su versión, «suscitaron comentarios favorables» entre los empresarios. Y desgranó otros planes para mejorar la competitividad que encontrarán mayores resistencias: la flexibilización de los horarios comerciales incide en el ámbito de las competencias territoriales y no se podrá sacar adelante al margen de la voluntad de los gobiernos autonómicos y la supresión de reservas en la nueva regulación de los servicios profesionales. EMPRESAS INVITADAS Las que repiten Abertis: Salvador Alemany Acciona: Juan I. Entrecanales ACS-Dragados: Florentino Pérez ANFAC: Francisco Javier García Banco Sabadell: Josep Oliú Banco Santander: Emilio Botín Banco Popular: Ãngel Ron BBVA: Francisco González Bankia: Rodrigo Rato El Corte Inglés: Isidoro Ãlvarez Técnicas Reunidas: José Lladó Endesa: Borja Prado FCC: Baldomero Falcones Gamesa: Jorge Calvet Gas Natural: Salvador Gabarró Globalia: Juan José Hidalgo Grupo Ferrovial: Rafael del Pino Grupo Mondragón: J. M. Aldecoa Grupo Planeta: José Manuel Lara Hispasat: Petra Mateos Iberdrola: Ignacio Sánchez Galán Iberia: Antonio Vázquez Inditex: Pablo Isla Indra: Francisco Javier Monzón La Caixa: Isidro Fainé Mapfre: José Manuel Martínez OHL: Juan Miguel Villar Mir Repsol: Antonio Brufau Sacyr-Vallehermoso: L. del Rivero Sol Meliá: Sebastián Escarrer Telecinco: Alejandro Echevarria Telefónica: César Alierta AGBAR: Ãngel Simón Abengoa: Felipe Benjumea Incorporaciones Amadeus: Luis Maroto Arcelor Mittal: Gonzalo Urquijo Acerinox: Rafael Naranjo CAF: Jose María Baztarrica Enagas: Antonio Llardén CEOE: Joan Rosell Cepsa: Santiago Bergareche Mercadona: Juan Roig No han asistido Grifols: Víctor Grifols Hoteles Riu: Carmen Riu Ebro Foods: Antonio Hernández