Los vendedores de coches temen otro recorte de 20.000 ó 30.000 empleos

Los vendedores de coches temen otro recorte de 20.000 ó 30.000 empleos

Sánchez Torres completó el panorama por el que pasa este sector, constituido en un 80 % por pequeñas y medianas empresas, con el dato de que la actual crisis en toda su extensión va a suponer a este sector una pérdida entre 60.000 y 70.000 empleos y el cierre de unas 15.000 empresas.

Antes de la crisis este sector se movía en el entorno de los 200.000 puestos de trabajo repartidos entre 50.000 empresas.

El presidente de GANVAM aseguró que los concesionarios, agentes de ventas y talleres que se concentran en el sector de la distribución del automóvil “ya no tienen músculo financiero después de soportar una crisis de cuatro años. Son pymes que caen como fichas de dominó y de forma silenciosa, y la que no ha caído, está en fase de caer, pues han perdido toda la grasa y se han quedado en el esqueleto. Todo el sector está en una fase crítica”.

Para este año, Sánchez Torres pronostica un cierre de mercado de 820.000 turismos, una cifra que reduce al 50 % el mercado del año 2007, el inmediatamente anterior a la actual crisis.

Las previsiones para el año que viene están en la misma línea. “Somos pesimistas”, dijo Sánchez Torres, que apostó por un registro entre 800.000 y 820.000 unidades, si no median ayudas a la demanda por parte del nuevo Gobierno que salga de las urnas el 20 de noviembre.

Sánchez Torres no pone un plazo fijo a la recuperación del sector, pues “una evolución macroeconómica al alza es imprescindible para empezar a creer en esa posibilidad y dependemos también del nuevo Gobierno; si la economía va hacia arriba, el sector irá hacia arriba y en esta situación una buena alternativa son las ayudas”.

La necesidad de las ayudas, para Sánchez Torres, radica tanto en el estímulo del mercado como en las consecuencias que traería en materia de seguridad vial y ahorro energético por la optimización de los equipamientos en los vehículos nuevos, en relación a los viejos, que ahora prolongan su vida útil, al no producirse el reemplazo de producto a los ritmos necesarios.

El presidente de esta asociación automovilística añadió que “un 43 % del parque automovilístico con más de diez años es un parque insano, pero con una ayuda administrativa a la compra de 500 euros se podrían achatarrar cada año 150.000 coches de más”.

El recurso a la prolongación de la vida útil de los coches por efecto de la crisis económica provocará que “alcanzar en España la media de edad del parque automovilístico europeo, en torno a los seis años, llevará mucho tiempo”.