17 May Nissan avisa a sus proveedores de una posible parada de la producción
Dolors Ãlvarez Dos meses después de la catástrofe, el tsunami japonés amenaza con pasar factura en España. Nissan Motor Ibérica ha avisado a algunos de sus proveedores que a partir del próximo mes de junio podría verse obligada a aplicar un drástico recorte de la producción en la planta de la Zona Franca por falta de algunos de los componentes que llegan desde Japón. Fuentes de la empresa aseguraron que de momento no hay decisión en este sentido puesto que la situación se valora día a día de forma coordinada desde Japón y todo dependerá de si se estabilizan o no los suministros. La idea que ha transmitido Nissan a sus proveedores es que si no se encuentran soluciones a partir del próximo 1 de junio podría ser necesario recortar a la mitad la producción, según explicaron fuentes del sector. Sólo se aseguraría normalidad en la fabricación de la furgoneta Primastar porque los componentes vienen de Francia, siempre según las mimas fuentes, que precisaron que la información se ha comunicado sólo de forma verbal, sin una notificación oficial. La empresa admite inquietud respecto a algunos suministros, en particular los electrónicos, aunque insistieron en que el objetivo es no parar la planta y señalaron que se han puesto en marcha diversas alternativas. También los sindicatos se mostraron confiados en que el parón no sea necesario. Pedro Ayllón, dirigente de Sigen-Usoc, explicó que la situación es muy cambiante, pero que de la información recibida en los últimos días parece desprenderse de que no será necesario parar la producción. Lo mismo dijeron fuentes de Comisiones Obreras. Andrés Mateos, de UGT, explicó que hace un mes se adelantó la posibilidad de parar, pero señaló que "si la empresa aún no nos ha llamado todavía es que ha encontrado otras vías de solución'. Recordó, además, que hay una flexibilidad pactada que permite parar 10 días y podría ser suficiente. Y es que una parada tendría necesariamente consecuencias para la plantilla, precisamente ahora que se esperaba incrementar el ritmo de fabricación al haberse conseguido algunos pedidos importantes. Tres tipos de medidas podrían ser adoptadas. La primera, la no renovación de contratos temporales. La segunda, un expediente de regulación para suspender temporalmente los contratos. Y la tercera, la negociación de medidas internas, como podría ser el adelanto de las vacaciones de verano. Cualquiera de esas medidas debería ser comunicada al comité de empresa, lo que no se ha hecho. "La dirección de la empresa tiene también mucho interés en demostrar capacidad de gestión ante esta crisis', dijo Ayllón. En cualquier caso, los envíos de Japón se programan con nueve semanas de antelación, lo que deja margen para buscar alternativas.