Órdago de Ford en Detroit

Órdago de Ford en Detroit

Está claro que algo está cambiando en el mercado norteamericano del automóvil y la prueba más clara es la apuesta total que la marca del óvalo hace por los coches de tamaño compacto, esos coches que durante años tenían unas ventas mínimas en Estados Unidos. Pero ahora las cosas son distintas, el precio del combustible es mucho más alto allí y los conductores americanos buscan coches más racionales, y estos de Ford apuntan muy bien en este sentido.

Sin duda el principal exponente de la nueva imagen de Ford mostrada en Detroit es el nuevo Focus cuya producción ha comenzado el pasado diciembre y que llegará a los mercados internacionales, hasta 120 mercados, en los próximos meses.

A España llegará en marzo. Un coche de aspecto parecido al del actual pero cuyo interior y también su estructura son completamente nuevos. Habrá una versión de tipo compacto de cinco puertas, una berlina con maletero independiente y un familiar. Todos ellos llegarán a lo largo de 2011. Igualmente habrá versión deportiva, el ST, que llegará en 2012, pero la principal novedad llega de la mano de la electricidad.

En Detroit se ha mostrado por primer vez el Focus eléctrico, el primer vehículo de baterías de Ford. Pero igualmente se han presentado el nuevo C–Max en su versión híbrida y una variante de este mismo modelo denominado Energi que incluye un sistema híbrido con la posibilidad de enchufar el coche en un enchufe para recargar sus baterías. Ambos modelos estarán en el mercado norteamericano en 2012 mientras que para Europa llegarán un año más tarde.

Y la última gran novedad de la marca del óvalo en Detroit ha sido el Vertrek. Se trata de un concept, que pueden ver junto a estas líneas, que representa el futuro del vehículo todocamino de dimensiones compactas desde el punto de vista de Ford. Para ser un poco más claro es una combinación entre el modelo todocamino europeo de la marca, el Kuga, que ha tenido un gran éxito comercial en España y en otros mercados, y la versión americana equivalente, representada por el Escape.

Lo importante es que este nuevo modelo, que podría estar en producción en 2012 supondría un coche global, que se vendería tanto en Europa como en estados Unidos y en el resto de mercados mundiales con la importante reducción de costes que la economía de escala puede producir.

La apuesta de Ford con todas estas novedades es comenzar a poner en marcha su proyecto global en el que se incluye fabricar coches que se puedan vender en todos los mercados mundiales. Esta apuesta no es nueva, ya que a mediados de los años noventa con el Mondeo trató de ponerla en marcha pero entonces sin demasiado éxito. Los cambios en la mentalidad de los clientes norteamericanos y la crisis que agobia al mercado automovilístico mundial parece que va a permitir a Ford aplicar con éxito esta globalización.