22 Mar Proveedores valencianos envían piezas a EE UU para fabricar el Kuga
JULIÃN LARRAZ
MODELOS ACTUALES
C-Max. Supone el 45% de la producción actual de la factoría de Almussafes. Se monta el modelo de cinco y siete puertas. Durante este año se fabricará también para Estados Unidos y a partir de 2012 empezarán a fabricarse las versiones híbridas. Focus. En la última década ha sido el modelo emblema y aún hoy supone el 45% de la producción. El final de la producción de este modelo está previsto para el 24 de julio de este año. El nuevo modelo se montará, por ahora, íntegramente en Saarlouis. Fiesta. Ha dejado de ser clave para la factoría y ahora supone aproximadamente el 10% de la carga de trabajo que tiene Almussafes. El lanzamiento en 2009, ayudando a la planta germana de Colonia, fue clave para que la caída de ventas no tuviera más repercusiones en la plantilla de la factoría. Las previsiones de la mayoría de proveedores es que el volumen de producción de este modelo no aumentará considerablemente durante este año. Los primeros todoterrenos Kuga ya se están montando en Estados Unidos con piezas que se han fabricado en la Comunitat Valenciana. Este modelo es la gran esperanza de la factoría de Almussafes que actualmente monta el C-Max mientras que la producción del Focus y el Fiesta se irá reduciendo paulatinamente a lo largo de este año. Domingo Ochoa, director general de Industrias Ochoa (proveedor de Ford y otras marcas de la automoción), ha confirmado a LAS PROVINCIAS que ya se han montado los primeros Kuga en América. «Hemos hecho ya piezas para que se fabriquen en Estados Unidos. Allí se están haciendo los primeros prototipos», ha dicho Ochoa. Aunque el empresario de Ribarroja matiza que el hecho de ser Tier 2 (proveedor de los proveedores oficiales de Ford) le permite tener información sobre la producción de Almussafes (ya que él tiene que fabricar las piezas antes de que se monte el coche en la factoría), la información que existe actualmente en España se limita a especulaciones. Domingo Ochoa cree que en Estados Unidos se fabricará «una parte del modelo y aquí otro. Eso es lo que estamos esperando y parece ser que eso es seguro». Tal y como ya publicó este periódico en noviembre del año pasado, Saarlouis perderá la producción del Kuga, uno de los vehículos que en el entorno de Almussafes más ha sonado como posible adjudicación para la planta de Almussafes. Según se podía observar en la planificación confidencial de la producción de Ford durante el periodo 2011-2015 de finales del año pasado que ya desveló este periódico, este todoterreno dejará de producirse en Alemania en 2012 y su fabricación se desplazará a Rusia y a plantas de Estados Unidos. Ford firmó hace poco más de un mes con Sollers una joint venture para producir vehículos en Rusia, uno de los mercados que mayores expectativas de crecimiento tienen actualmente junto a los países asiáticos. La multinacional americana ya abrió en Vsevolozhsk (Rusia) una factoría en 2002 en la que en estos momentos se monta el Focus con una plantilla que roza los 2.700 empleados. En otra de sus plantas en San Petersburgo fabrica el viejo Focus y el Mondeo. Este desarrollo en Rusia contrasta con la indefinición que se vive en Europa, donde está en ciernes unas reestructuración, o con Estados Unidos donde ya se están dando los últimos pasos de la remodelación. De hecho, ayer Ford confirmó la venta a la sociedad Jacoby Development de las instalaciones de su antigua factoría de Norfolk, en el Estado de Virginia, una planta que la multinacional cerró en 2007 en el marco de su programa de reestructuración. Good news, no news El inicio de la producción del Kuga en Estados Unidos incrementa aún más la incertidumbre que se vive entorno al futuro de la planta de Almussafes. Un alto directivo de una de las principales empresas del mundo de fabricación de piezas para el automóvil asegura a este periódico desde Munich que existía una gran expectación por la visita a Valencia de Alan Mulally, presidente mundial de Ford. «Buenas noticias, pero no hay noticia. ¿Cómo explicar la visita de Mulally? Es buena, sin duda. Significa que apoya a Valencia y por lo tanto lo tenemos que entender como buena noticia pero no dio noticia alguna. Vino, sonrió y se fue. Es una pena pero hay que esperar», lamenta el directivo. «Esperaba que diera una buena noticia para Valencia pero lo único que hizo Mulally es dejarnos a todos esperando», afirma una de las personas con mejor información en el mundo del automóvil. Asegura que será «paciente» hasta que Almussafes reciba una adjudicación. Sin embargo, y pese a que se muestra optimista y cree que finalmente se fabricará aquí algún modelo más, advierte: «todo esto afecta a las decisiones que esperábamos tomar en Valencia».