19 May PSA-Vigo entrará este verano en fase de confidencialidad por los nuevos modelos
J. CARNEIRO – La fábrica viguesa de PSA Peugeot Citroën entrará en verano en fase de confidencialidad para proteger los detalles del lanzamiento industrial de los nuevos modelos M3-M4, cuyas primeras unidades comenzarán a montarse a la vuelta de las vacaciones. Mientras dure este periodo, la planta de Balaídos reducirá al mínimo las visitas y prohibirá el uso de teléfonos móviles con cámara y otros dispositivos electrónicos en aquellas zonas en las que se trabaje con los nuevos vehículos, como la nave D de ferraje, entre otras. Con este tipo de medidas, comunes en todas las fábricas del consorcio francés, PSA quiere evitar la filtración a la competencia de imágenes e información relevante sobre uno de los lanzamientos estrella de los próximos años, los nuevos coches para mercados emergentes M3 (para la versión Peugeot) y M4 (Citroën), que en una fase avanzada también se ensamblarán en India, China y Latinoamérica. El proyecto M3-M4 es uno de los secretos mejor guardados por la multinacional para ganar cuota de mercado fuera de Europa, dentro de su estrategia para reequilibrar sus ventas mundiales. En la actualidad, algunos talleres y áreas concretas de Balaídos ya se encuentran en fase de confidencialidad, y el paso de trabajadores está restringido, según ha podido saber FARO. El lanzamiento del M3-M4 ha motivado toda una serie de obras en las instalaciones que se intensificarán durante el verano para su entrada en cadena. Una de las naves más afectadas es la D, utilizada hasta finales de noviembre para el ferraje (proceso en el que las distintas piezas de chapa del coche se unen mediante soldadura láser o por puntos eléctricos) del Xsara Picasso. La nave D se ha vaciado y ahora se están instalando los útiles industriales para los nuevos lanzamientos. El mayor temor de la planta es que se filtren las imágenes de los nuevos vehículos (foros y páginas de internet llevan años especulando sobre el diseño de estos vehículos) y datos sobre tecnologías asociadas a éste y a otros lanzamientos, como la versión eléctrica del proyecto Berlingo-Partner, que saldrá al mercado un año después (2013). Uno de los fallos de seguridad más conocidos en Balaídos sucedió en 2006, cuando un trabajador de una empresa auxiliar que realizaba labores de limpieza dentro de la factoría viguesa tomó algunas imágenes de la versión de cinco plazas del C4 Picasso meses antes de su lanzamiento y las colgó en varias páginas web extranjeras, lo que puso en jaque a la dirección del centro olívico. Esta persona fue identificada al poco tiempo y, además de ser despedida, tiene prohibido trabajar en la industria del automóvil de por vida.