11 May PSA-Vigo opta a fabricar motorizaciones eléctricas para otras factorías del grupo
PSA-Vigo quiere ser líder en movilidad eléctrica. La factoría, que a finales de 2012 lanzará la versión eléctrica de las furgonetas Citroën Berlingo y Peugeot Partner, trabaja también en el desarrollo de una cadena de tracción eléctrica (incluye el motor, los sistemas de carga, convertidores, baterías, circuitos, etc.) exportable a otros modelos y plantas de PSA, lo que colocaría a Balaídos a la cabeza en esta tecnología. La inversión del grupo en este grupo motopropulsor y las primeras furgonetas eléctricas ronda los cien millones de euros. El Concello de Vigo, dentro de su apuesta por la electromovilidad, respaldó ayer los planes de Balaídos con una ayuda directa de 3 millones, condicionada a la creación de empleo. El grupo PSA colabora con la multinacional Mitsubishi en el lanzamiento de las dos furgonetas eléctricas y el desarrollo de esta nueva cadena de tracción, que incluye desde los sistemas de almacenamiento de energía (baterías, volantes de inercia electromecánicos, ultracondensadores) hasta los dispositivos que convierten la energía eléctrica en mecánica (la motorización) y los equipos que garantizan los flujos de alimentación y recarga de los automóviles (circuitos, filtros y convertidores). La intención de PSA-Vigo es que este nuevo sistema de tracción eléctrica sea genérico para toda la multinacional, de manera que Balaídos pueda llegar a utilizar esos grupos motopropulsores en otros modelos y exportarlos a otras plantas que decidan comercializar sus propios coches eléctricos. De consolidarse este proyecto, éste representaría un salto cualitativo para Vigo, ya que pasaría de ser una planta receptora de motores a suministradora de sistemas de propulsión. La factoría había anunciado hace justamente un año un cambio en su política industrial hacia los vehículos de reducidas emisiones, en concreto, los eléctricos, convirtiéndose en desarrolladora de productos. Estos proyectos forman parte de la reorientación de su estrategia. El grupo confirmó el pasado septiembre la adjudicación a PSA-Vigo del lanzamiento de la versión eléctrica del proyecto B9 (Berlingo-Partner), que prevé una producción de 15.000 unidades al año a partir de 2013, premiando a Balaídos por su apuesta por esta nueva tecnología. La planta ya había ensamblado unas 4.000 unidades de las anteriores versiones de las Berlingo-Partner para el servicio de correos francés (La Poste), de los 10.000 coches eléctricos fabricados por PSA en sus propios centros (el grupo comercializa ahora el C-Zero y el iOn, producidos por Mitsubishi en Japón). Subvenciones Para llevar a cabo esta transición, Balaídos ha solicitado el apoyo económico de las distintas administraciones. Así, el grupo logró un préstamo de 18,09 millones de euros del Ministerio de Industria para su plan de movilidad eléctrica, y la Xunta le concedió la semana pasada una partida de 11 millones en ayudas a fondo perdido para el lanzamiento de los eléctricos. Ayer le tocó el turno al Concello de Vigo. El alcalde, Abel Caballero, anunció tras una visita a la factoría una ayuda municipal de 3 millones hasta 2015, condicionada a la creación de empleo. El regidor vigués argumentó que, con los tres millones de euros en ayudas para el desarrollo y lanzamiento del vehículo eléctrico, “se generará una enorme cantidad de empleo porque dará viabilidad a nueva línea de producción de vehículo eléctrico que, seguramente, sin esta ayuda no tendía viabilidad” o que, “por lo menos, tendría un elevadísimo nivel de riesgo”. La aportación será de 500.000 euros el próximo año, un millón de euros en 2013, otro millón en 2014 y 500.000 euros en 2015. El director de PSA-Vigo, Pierre Ianni, prometió que “se crearán todos los empleos que se necesiten para fabricar vehículos en esta planta” y recalcó su “ambición” de que el centro vuelva a alcanzar los niveles récord de 2007, cuando se produjeron más de 500.000 vehículos –lo que supuso niveles récord también en número de puestos de trabajo–. Caballero subrayó la “vocación” del Concello con el coche eléctrico, también presente en el Proyecto Civitas –en el que se trabaja con Suecia, Reino Unido y Turquía– y que “con la participación estratégica de PSA y la Universidade” supondrá una inversión de 9 millones de euros.