Rebajar el IVA al 8% aumentaría las ventas en 150.000 unidades

Rebajar el IVA al 8% aumentaría las ventas en 150.000 unidades

La reducción del IVA en las compras de automóviles desde el 18% actual hasta un tipo reducido del 8% tendría un coste aproximado de 528 millones de euros anuales para las arcas públicas, pero incrementaría la demanda en unos 150.000 vehículos, lo que a su vez generaría cerca de 364 millones de euros por la recaudación adicional directa derivada del Impuesto de Matriculación, en su caso IVA e impuestos sobre los combustibles, sin contar otros beneficios sociales medioambientales, que compensarían el coste de la medida, según cálculos de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM).

La estimación se enmarca en un programa de propuestas a los partidos políticos que concurren a las elecciones generales del 20-N para sacar al sector del automóvil de la crisis de ventas, cuya caída superará este año el 50% respecto a los niveles previos a 2008, situándose en el entorno de las 830.000 matriculaciones, con una pérdida estimada de 5.000 empleos.

La propuesta de la asociación contempla así esta rebaja fiscal para la compra de vehículos nuevos o usados de menos de 5 años y que emitan menos de 140 g/km, a cambio de la entrega de un vehículo de más de 10 años de antigüedad para su achatarramiento. GANVAM calcula que cerca de un 30% de los compradores actuales se acogerían a estas condiciones, obteniendo así un ahorro medio de 2.200 euros por coche, un 10% más que la ayuda máxima concedida por el extinto 2000E, y un incentivo a la demanda. Pero adicionalmente se produciría un incremento de la demanda que sin incentivo no se produciría.

Además de la reducción del IVA, la asociación insta a completar esta rebaja para el sector del automóvil a través de la supresión del Impuesto de Matriculación, un gravamen anacrónico que tiene su origen en el antiguo Impuesto de Lujo, y cuya obsolescencia fue refrendada por la propia Comisión Europea, más orientada a gravar el uso del vehículo que la compra.

En su defecto, los distribuidores solicitan que se aumente el número de vehículos que no pagan este impuesto, elevando el umbral de exención del impuesto desde los 120 g/km hasta los 160; paralelamente, habría que reducir el gravamen de los 160-200 g/km al 4,75%, y establecer un 9,75% para vehículos cuyas emisiones superen los 200 g/km.

GANVAM pide a los partidos que den a conocer sus posturas en materia fiscal de forma contundente y sin anticipaciones, evitando rumorología en torno a posibles subidas impositivas que pueden retraer las ventas y acrecentar una incertidumbre ya de por sí negativa para el sector.

Otra de las prioridades del nuevo Ejecutivo tras los comicios debe pasar, según GANVAM, por agilizar la tramitación parlamentaria de la futura Ley de Contratos de Distribución. En este sentido, el fuerte compromiso mostrado por los grupos políticos durante el desarrollo de la norma debe mantenerse para aprobar cuanto antes el nuevo marco regulador, que a buen seguro fortalecerá las relaciones entre proveedores y distribuidores en favor de todo el sector. Estas medidas persiguen dotar al sector de la distribución de un reconocimiento acorde con su peso específico dentro de la economía española, que asciende a cerca del 2,5% de la riqueza nacional y genera en torno a 250.000 puestos de trabajo.