22 Dic Renault augura un año oscuro también para el vehículo eléctrico
JULIO G. CALZADA. El director general de la multinacional automovilística francesa Renault, Carlos Tavares, manifestó ayer que el año próximo «se anuncia oscuro» dijo, para el mercado del automóvil y en ese contexto «el vehículo eléctrico no será una excepción» agregó el ‘número dos’ de la firma. «El año 2012, en el ámbito europeo, se enfrenta a una ligera contracción», explicó Tavares. «Es esto lo que nos vamos a encontrar. Hasta que se recupere la confianza del consumidor, las cosas parecen difíciles», añadió. De manera que el vehículo eléctrico no escapará a las dificultades que se avecinan el próximo año en el mercado automotriz, argumentó Tavares que, sin embargo, puntualizó que estas dificultades no necesariamente deben impedir el despliegue comercial a lo largo del próximo año de toda la gama de eléctrica fabricante del rombo.
Cambio de fechas
Renault ha trasladado el lanzamiento de Twizy, el biplaza eléctrico que fabrica en Valladolid hasta la primavera próxima y no será hasta el otoño cuando se comercialice el otro eléctrico puro, el Zoe, que se ensamblará en la factoría de Flins, informa Reuters. La comercialización de la berlina Fluence, ensamblada en Turquía y de la furgoneta Kangoo eléctrica en Maubeuge, ya ha comenzado.
«Nos enfrentamos a un difícil año 2012, y no será una excepción para los vehículos eléctricos en un contexto en el que el consumidor tiene que recuperar la confianza», expresó Carlos Tavares, director de Operaciones de Renault. «El año 2012, en el mercado europeo apunta a una ligera disminución en comparación con 2011», comentó en el marco de la inauguración una pista de pruebas para vehículos eléctricos en la Isla de Seguin, en la localidad Boulogne-Billancourt (Hauts-de-Seine), en las cercanías de París y en el lugar donde se encuentra la sede central de la multinacional gala.
A pesar de este entorno poco propicio, Tavares precisó que la capacidad de producción anunciada para la gama de vehículos ZE (Zero Emission) «siguen siendo válidas» y especificó que la capacidad industrial en el momento de la comercialización inicial se fija en 240.000 unidades al año para el conjunto de la gama que se desglosa de la siguiente forma: 30.000 para Kangoo y para Fluence; 30.000 también para el Twizy vallisoletano, y 150.000 unidades para el Zoe. Renault podría duplicar esta capacidad si fuera necesario en un plazo de entre 12 y 18 meses. «No hay ningún cambio en comparación con lo que se anunció», concluyó Carlos Tavares.
Proyecto cancelado
La Alianza Renault-Nissan es una de las defensoras más fervientes de los vehículos eléctricos. El presidente de esta agrupación, Carlos Ghosn prevé que estos modelos lleguen a una cuota de mercado del 10% en 2020. El retraso de dos años por parte de la alianza de la apertura de la planta de baterías en Flins, y la cancelación la semana pasada de la planta de baterías prevista en Portugal, se han interpretado sin embargo como una revisión a la baja de las previsiones para este nuevo mercado. «La empresa decidió que las fábricas británicas, estadounidenses, francesas y japonesas serán capaces de suministrar la alianza con la productividad prevista para estos momentos», dijo a Reuters un portavoz de Nissan.
«En este momento, no hay ningún problema en términos de capacidad. Tanto el lado de la oferta de la batería como del conjunto del vehículo», continuó Tavares, que prefirió no dar cifras sobre proyecciones de ventas y se limitó a indicar que registran encargos «a un ritmo satisfactorio». Insistió además en la idea de que «tendremos la paciencia suficiente» para el despegue comercial de esta tecnología.
«El vehículo eléctrico es un seguro para la empresa» y Renault aspira a convertirse en la primera marca de este tipo de automóviles dijo tras recordar sus previsiones de que en el horizonte de 2020 el 10 % de las ventas mundiales serán de coches eléctricos.
4.000 millones de euros
El director general, que ocupó el cargo este verano tras la dimisión de Patrick Pélata, resaltó que la compañía ha invertido en el desarrollo de los vehículos eléctricos, junto a su socio Nissan 4.000 millones de euros, y subrayó que «aunque atravesamos una crisis sin precedentes» cuando se remonte la situación la tendencia será favorable a ese tipo de motorización. Las razones, a su juicio, son que cada vez más las nuevas generaciones están concienciadas de la necesidad de transportes menos contaminantes, que con la recuperación económica el precio del petróleo se encarecerá y hará más rentable la electricidad como energía, y todo esto contribuye a la diversificación energética y a reducir la dependencia de hidrocarburos.