Renault delega en dos vallisoletanos la responsabilidad de su filial en España

Renault delega en dos vallisoletanos la responsabilidad de su filial en España

La multinacional automovilística Renault tiene en España «su segunda casa» en palabras del presidente del grupo, Carlos Ghosn. Dos vallisoletanos se ocupan desde hoy de las máximas responsabilidades al frente de esa segunda casa de la compañía con sede en Francia. José Vicente de los Mozos, ingeniero aeronáutico ligado a Renault desde el año 1978, cuando entró en la factoría vallisoletana como aprendiz, es desde hoy el principal directivo del grupo en España. Durante estos años ha pasado tanto por Renault como por la empresa participada, Nissan y es además en la actualidad el director general de fabricaciones del grupo, lo que le coloca al frente de todas las factorías de montaje de Renault en el mundo. Compatibilizará esta tarea con la de dirigir la compañía en España y tendrá como principal aliado a otro vallisoletano, Armando García Otero, quien desde hace tres años ocupa la dirección general de Renault España Comercial S. A. (Recsa) la filial que se ocupa de una de las tareas fundamentales en una empresa de fabricación de automóviles, de las ventas.

Formado en el colegio San Agustín de Valladolid, De los Mozos ha recordado en más de una ocasión que apenas tuvo que cruzar una pequeña carretera para empezar a trabajar justo al lado del lugar en el que había comenzado su formación académica, completada con la titulación de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid. Casado y con cuatro hijos, cuenta con un máster en Técnicas de Producción por el Cesem de Madrid. Tras su ingreso en la compañía y una vez obtenida su titulación pasó a formar parte del equipo de ingenieros de la Factoría de Carrocería-Montaje de Valladolid hasta que en el año 1993 se trasladó a París para desempeñar diferentes tareas de responsabilidad en la Dirección de Ingeniería. Regresó a España como jefe del Departamento de Embutición en Carrocería-Montaje de Valladolid y fue después responsable de los departamentos de Chapa y Embutición en la planta de Palencia.

De Nissan a Ficosa

Pasó a Nissan Motor Ibérica, en Barcelona, en el año 2003 y lo hizo como adjunto al director Industrial para ser nombrado más tarde director de Nissan Motor, en el año 2005. Un año después ocupó la vicepresidencia de esta compañía encargándose de las operaciones industriales de la firma en España.

En septiembre de 2008 entró en la empresa Ficosa, uno de los proveedores de la automoción y lo hizo como director general de Automoción, puesto que ocupó hasta el 30 de octubre del año 2009, cuando regresa de nuevo a Renault pero ya como director de Fabricaciones de Carrocería Montaje del Grupo.

De los Mozos fue propuesto en el Consejo de Administración de Renault España SA y en la Asamblea General Extraordinaria convocada el 27 de octubre pasado como presidente director general de Renault España. Sustituye en el cargo a Jean Pierre Laurent, que ha ocupado la máxima responsabilidad de la empresa automovilística desde el año 2009 y que el día de su despedida se definió como «un español nacido en el extranjero».

«Debemos seguir el camino que ha marcado Jean Pierre, que creo que ha hecho mucho por nuestra región y por nuestro país», aseguró un emocionado De los Mozos hace tan solo unos días, el 15 de diciembre pasado, durante el homenaje que la empresa ofreció a su predecesor. Aseguró ese día que para él es un honor como vallisoletano poder estar al frente de la primera empresa industrial de la región.

Aunque el escenario económico está lleno de incertidumbres, el nuevo presidente director general de Renault España entiende que 2012 debe afrontarse con «esperanza y con trabajo, que es lo que hace falta». Una esperanza que en parte está ligada en los próximos meses a la fabricación en serie del coche eléctrico. «Todo el mundo habla del coche eléctrico pero los primeros que hemos hecho un coche eléctrico en España hemos sido nosotros», destacó De los Mozos.

Unos meses atrás, en un encuentro con periodistas de Castilla y León en Paría, el nuevo presidente de Renault destacó la gran oportunidad que significa para la factoría vallisoletana de Montaje-Carrocerías ser «la primera fábrica en España de la que va a salir un vehículo diseñado única y exclusivamente como automóvil eléctrico». Una ventaja que considera debe aprovecharse por parte de la sociedad que, quizá en estos momentos no es consciente del «margen de crecimiento» que supone la comercialización del Twizy, «que constituye un éxito para Valladolid», afirmó, y lo es, agregó, con independencia de cuál sea la cifra inicial de producción prevista para este modelo, con un cálculo inicial de 20.000 unidades al año.

Productividad

José Vicente de los Mozos resaltó la superación del mal momento y la mejora de las condiciones de productividad conseguida para las plantas españolas del grupo como consecuencia del acuerdo suscrito en 2009 con los sindicatos y que supone la incorporación de 1.000 jóvenes a las plantas españolas como consecuencia de la aplicación del contrato programa, «un hecho de trascendencia por lo que supone en estos momentos el paro, sobre todo entre los jóvenes», comentó el directivo de la multinacional. La mejora de la competitividad conseguida sufre, no obstante, de una anomalía en la que España se halla «en lo más alto» admitió De los Mozos: el absentismo laboral. «Un problema de verdad serio y que pone en peligro el concepto de competitividad», insistió. Quizá marcaba ya algunas de las líneas de su trabajo al frente de Renault España.

Armando García Otero, por su parte, también defiende un mensaje de optimismo. En noviembre último, en Lisboa, indicaba que es necesario enviar un mensaje positivo a la sociedad con el fin de animar el consumo y dinamizar el mercado, como una forma de salir de la crisis económica. «Hemos entrado en un círculo negativo y por ello hay que transmitir un mensaje positivo», afirmó y resaltó que en la actualidad existen unos 18 millones de trabajadores en España, tres millones más que en 2003 y a pesar de ello, hace siete años se vendían en España 1,5 millones de automóviles y en 2010 apenas se llegará al millón de unidades.