Renault logra ahorrar en Villamuriel el 30% de energía en diez años

Renault logra ahorrar en Villamuriel el 30% de energía en diez años

ASUN GARCÍA La factoría de Renault en la localidad palentina de Villamuriel de Cerrato ha conseguido reducir el consumo de energía el 30% en los últimos diez años, con la consiguiente disminución de las emisiones de CO2 en la misma proporción y de partículas en más del 60%. El propósito de los responsables de la empresa automovilística es llegar al 50% de ahorro del consumo en los próximos ocho años, según explicó ayer Jesús Urbaneja, responsable de Energía y Fluidos de Renault.   La dirección de la planta automovilística ubicada en Villamuriel de Cerrato abrió ayer sus puertas con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra mañana, para mostrar su política medioambiental y el denominado ‘corazón energético de la fábrica’: la central térmica.   La sociedad invirtió en el pasado ejercicio 1,5 millones de euros en acciones medioambientales para completar 150 actuaciones, principalmente en los procesos de pintura, montaje y de embutido de chapas. Ello ha permitido ahorrar 15.600 megavatios de electricidad a la hora, lo que supone una reducción del gasto de 485.000 euros al año.   Entre las adquisiciones más recientes para mejorar el rendimiento de la central están el aerorefrigerador y el recuperador de humos. El primero aprovecha la temperatura ambiente, que en provincias como Palencia es baja durante una buena parte del año, para enfriar los equipos de soldadura de los coches y los compresores. «Cuando la temperatura exterior es inferior a 15 grados, se consume hasta una sexta parte menos de energía», explicó Urbaneja. El recuperador de humos, que está en funcionamiento desde hace dos años, emplea las emisiones de vapor de la chimenea de la central para calentar el aire de combustión. Con estas dotaciones, se consigue un ahorro de 3.055 megavatios por hora y 832 toneladas menos de emisiones de CO2. Es el equivalente al consumo energético de 380 hogares, como ilustró el responsable de Energía y Fluidos.   Precisamente, la política ambiental que Renault emprendió en 1995 tiene como prioridad reducir el impacto que produce en la atmósfera la fabricación de un vehículo en cada una de las etapas, desde la extracción de materias primas hasta el final de su vida útil. Así, la gestión se orienta en diferentes líneas, que van desde la reducción del consumo energético y la limitación de las emisiones hasta la optimización en el consumo de agua, garantizar la calidad de los vertidos y minimizar los residuos, según expuso Jorge Peña, responsable de medio ambiente de la fábrica palentina.   El técnico ilustró con datos lo que suponen las medidas ambientales en una factoría como la de Palencia, que consume 80 millones de kilovatios al año de electricidad , lo que gastaría una ciudad de 10.000 habitantes; 150 millones de kilovatios de gas, equivalente al consumo de 9.000 hogares, y 515.760 metros cúbicos de agua industrial, equiparable al de una ciudad de 10.500 habitantes.   Renault capta el agua que necesita para la plata de Villamuriel del río Carrión, que pasa por las proximidades. El vertido vuelve al cauce, pero después de pasar por la central de tratamiento con proceso físico-químico-biológico, de forma que «el agua que vuelve de nuevo al río se puede decir que es de mejor calidad que la que fue captada anteriormente», afirmó Peña.   Energías renovables Para el ahorro de energía, la fábrica palentina ha apostado por las energías renovables, y ha instalado ocho grupos de placas solares que producen agua caliente para vestuarios y servicios. Con ello se reducen 683 toneladas de emisiones CO2 al año. Asimismo, se han instalado ocho proyectores de LED para la iluminación exterior, que sustituyen el alumbrado anterior y que suponen un 50% de ahorro.   Esta política le ha valido a la factoría el distintivo medioambiental ‘Renault Eco2’. El sello, puesto en marcha en 2007, aglutina vehículos ecológicos y económicos de la gama Renault y Dacia, que tienen que fabricarse en una planta certificada con la ISO 14001, y, entre otros requisitos, emitir menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro o ser reciclables en un 95% de su masa.