23 Dic Ros Casares acepta que Thyssen analice sus empresas para cerrar un acuerdo
v. romero | valencia Las conversaciones entre Ros Casares, la banca española agrupada en el G6 (Santander, Bankia, Sabadell, Caixabank, Popular y BBVA) y Thyssenkrupp para buscar una salida al grupo metalúrgico valenciano siguen estancadas pero se han abierto algunas ventas a la búsqueda de acuerdos. La familia Ros ha aceptado que la multinacional alemana elabore una investigación interna y contable (una «due dilligence») de la sociedad conjunta Thyssen Ros Casares (TRC) y de Ros Casares Centro del Acero, la otra mercantil del grupo dedicada a la fabricación de planos o chapas para el automóvil.
Este es uno de los condicionantes que habían puesto Thyssen para estudiar una propuesta realizada por la consultora N+1 para buscar una salida al endeudamiento de Ros Casares y al futuro de la compañía.
La propuesta de la consultora contratada por la banca pasa por crear una nueva sociedad participada por las entidades financieras, Ros Casares y la multinacional alemana que agruparía a la sociedades anteriormente citadas y a la matriz del grupo valenciano, la mercantil Grupo Ros Casares. En la práctica supone salvar cerca del 60 % del conglomerado de la familia Ros: Las plantas de Sagunt y El Puig compartidas con Thyssen, las instalaciones de Vitoria y algunas unidades de producción de Valencia, básicamente. En conjunto se trata de cerca del 60 % del actual grupo Ros Casares. Otro de los aspectos que encallaban las negociaciones era el intento de la familia Ros de buscar una solución para la parte del grupo familiar que no es planos. No obstante, la banca considera que al margen de la matriz Grupo Ros Casares, el resto de filiales y negocios iría directamente a liquidación, según fuentes financieras consultadas. Hace ya varias semanas que las tres partes firmaron un acuerdo de confidencialidad destinado a tratar de consensuar un memorando de entendimiento (MoU) que sirva de base para cerrar el acuerdo. Sin embargo, este documento ni siquiera está redactado.
En principio, la banca mantendría la mayoría de la nueva sociedad, la familia Ros el 10 % y Thyssen entre 30 y el 40 %, según las mismas fuentes. La nueva mercantil nacería libre de deudas.
La decisión de la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio desestimando la demanda de Ros Casares contra Thyssen por presuntos cortes de suministro a la sociedad conjunta Thyssen Ros Casares se apunta como una victoria de la multinacional. La batalla judicial entre las dos partes es una de las causas del bloqueo del acuerdo. Aunque la familia Ros ha anunciado su intención de recurrir, esta victoria de la empresa alemana podría darle más confianza a la hora de afrontar las negociaciones.
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