Volkswagen Passat: Apostar sobre seguro

Volkswagen Passat: Apostar sobre seguro

Así, la jugada apunta a ganadora, aunque con el riesgo de defraudar a algún cliente por el excesivo continuismo en el diseño, casi inalterado por dentro y retocado por fuera en el frontal y la zaga a fin de darle un aire más elegante. Se consigue, cierto, pero es que se mantienen hasta las medidas. Hecha esta salvedad, hay que reconocer que el coche resuelve con nota los aspectos más sustanciosos, con un puesto de conducción y asiento magníficos, un tacto de los mandos muy natural y un habitáculo bien rematado, espacioso y cómodo (no en la plaza central trasera). El maletero ha crecido, es enorme, muy muy profundo y aprovechable casi hasta el último hueco. La dotación de serie, ciertamente extensa, cuenta con un sistema que alerta del cansancio, ya que las ayudas al conductor se han convertido en uno de los aspectos en los que más progresa el coche. Así, están disponibles elementos como el radar de crucero activo, que actúa ante una posible colisión, el sistema de aparcamiento semiautomático, el de aviso de cambio de carril e, incluso, uno que abre la tapa del maletero desplazando el pie por debajo del coche. Todos ellos forman parte del capítulo de opciones, afectando a un precio que está por encima de la media.

En Marcha

Y con la misma naturalidad que uno se sienta y maneja el coche, éste se desenvuelve: sin aspavientos, pero con eficacia. Puede que le falte el toque incisivo y picante que tienen otras berlinas en su conducción (habría que pensar en la suspensión adaptativa opcional), pero con la configuración estándar logra un equilibrio entre confort (sobresaliente en el bacheo) y estabilidad con el que los kilómetros pasan y no se notan. Equilibrado es también la definición que cabe dar al conjunto que forman el bloque diésel de 140 caballos y el cambio de doble embrague DSG. Su funcionamiento (por ruido o vibraciones) está muy afinado, la potencia afluye ante cualquier exigencia y, en este caso, el cambio tiene una ventaja añadida sobre el manual: las tres últimas relaciones son más cortas y por tanto, el coche tiene más brío en ellas. A cambio consume un poco más (0,6 litros según homologación) aunque la verdadera china serán los 2.400 euros de incremento de precio (pasa a pagar impuesto de matriculación). Por cierto, todos los Passat diésel vienen con elementos que ayudan a ahorrar combustible, como el Start&Stop o los neumáticos de baja fricción.

Conclusión

La nueva generación pasa con nota cualquier examen al que la enfrenten el conductor o los pasajeros. Y es mucho más tecnológica, pero peca de continuista. El precio es elevado.